Safer Use

Información y recomendaciones científicas para un consumo de cannabis de menor riesgo.

INFORMACIÓN GENERAL

El consumo de cannabis se asocia a diversos riesgos para su propia salud y para la de las personas de su entorno.

A continuación hemos reunido la información Safer Use más importante para un consumo de cannabis con el menor riesgo posible.

Evite consumir cannabis si...

Qué evitar al consumir cannabis

Proteja a niñas, niños
y personas jóvenes

Consuma con atención plena
reduzca los riesgos

Bueno saberlo

Vaporizador en lugar de porros

Cada persona reacciona de forma distinta al cannabis, por lo que es importante conocer su propia tolerancia y ajustar la dosis en consecuencia.

Un incremento gradual de la dosis ayuda a encontrar el efecto deseado sin amplificar los efectos secundarios.

Preste mucha atención a cómo reacciona su cuerpo a distintos productos de cannabis, dosis y formas de consumo para gestionar su consumo de forma más eficaz.

Bueno saberlo

Comestibles y tinturas

Los productos comestibles de cannabis (edibles) y las tinturas ofrecen una forma de consumo sin humo, más suave para los pulmones y que permite una dosificación más constante.

Es importante empezar con una dosis baja y tener presente el efecto retardado del cannabis por vía oral (hasta 2 horas) para evitar sobredosis.

Dado que los efectos de los comestibles y las tinturas duran más, se recomienda ser prudente antes de tomar dosis adicionales.

Bueno saberlo

Dosis y tolerancia

Cada persona reacciona de forma distinta al cannabis, por lo que es importante conocer su propia tolerancia y ajustar la dosis en consecuencia.

Un incremento gradual de la dosis ayuda a encontrar el efecto deseado sin amplificar los efectos secundarios.

Preste mucha atención a cómo reacciona su cuerpo a distintos productos de cannabis, dosis y formas de consumo para gestionar su consumo de forma más eficaz.

Riesgos para la salud del policonsumo

Mezclar cannabis con tabaco incrementa significativamente el riesgo de enfermedades respiratorias y cardiovasculares. El tabaco contiene numerosas sustancias nocivas que aumentan el riesgo de cáncer y los riesgos generales para la salud. Consumir cannabis sin tabaco puede reducir esos riesgos.

Mezclar cannabis con alcohol u otras drogas puede dar lugar a interacciones imprevisibles y de riesgo. Según la sustancia, sus efectos pueden amplificarse o atenuarse, y pueden producirse rápidamente sobrecargas psicológicas o incluso una sobredosis.

Interacciones con medicamentos

El cannabis puede interactuar con diversos medicamentos y amplificar o atenuar sus efectos.

Infórmese sobre posibles interacciones de riesgo y consulte con su médico si toma medicamentos de forma habitual.

Bueno saberlo

Cannabis y conducción

Conducir bajo los efectos del cannabis es peligroso e ilegal, ya que el tiempo de reacción y la atención se ven significativamente afectados.

Use el transporte público o un servicio de transporte si ha consumido cannabis.

Espere al menos seis horas tras consumir cannabis antes de conducir un vehículo y asegúrese de estar de nuevo en condiciones para hacerlo.

Tras consumir comestibles o tinturas, pueden ser necesarias hasta 12 horas para volver a estar en condiciones de conducir, debido a la mayor duración de los efectos.

El THC se detecta en sangre y orina durante mucho tiempo. Con un consumo habitual de cannabis, puede detectarse una concentración de THC por encima del límite legal incluso después de una pausa prolongada.

Cannabis y gestión del estrés

Algunas personas consumen cannabis para relajarse y reducir el estrés. Sin embargo, un consumo excesivo puede ser contraproducente y derivar en dependencia.

Procure no usar el cannabis como única estrategia de afrontamiento y compleméntelo con otras actividades que reduzcan el estrés, como deporte, tiempo en la naturaleza, ejercicios de respiración, meditación, etc.

Un consumo de cannabis ocasional y orientado puede ayudar a reducir el estrés de forma poco problemática, sin caer en la dependencia.

Riesgos del inicio temprano

El consumo de cannabis durante la adolescencia se asocia con un mayor riesgo de problemas de salud mental, como trastornos de ansiedad, depresión y psicosis.

Las personas jóvenes que consumen cannabis con regularidad tienen un mayor riesgo de desarrollar esquizofrenia u otros trastornos mentales graves, especialmente cuando existe predisposición genética.

Los problemas de salud mental desencadenados o agravados por el consumo de cannabis durante la adolescencia pueden afectar significativamente a la calidad de vida y a la integración social y profesional.

Dependencia del cannabis

Con un consumo habitual de cannabis existe riesgo de dependencia psicológica, con síntomas físicos de abstinencia leves.

Para prevenir la dependencia, conviene consumir solo de forma ocasional y hacer pausas regulares y más largas.

Llevar un diario de consumo puede ayudarle a gestionar mejor la frecuencia y la cantidad de su consumo.

Buscar apoyo de forma temprana puede ayudarle a reconocer a tiempo patrones poco saludables y a contrarrestarlos.

Existen numerosos servicios profesionales de asesoramiento y terapia especializados en cannabis.

Cómo afrontar los síntomas de abstinencia

Los síntomas de abstinencia pueden aparecer con un consumo habitual o con dosis elevadas de cannabis, e incluyen insomnio, pérdida de apetito, sudoración, sensaciones de calor y frío e irritabilidad.

Una reducción gradual de la dosis y un estilo de vida saludable pueden ayudar a aliviar estos síntomas.

El apoyo profesional y el asesoramiento también pueden ser de gran ayuda.