Información sobre cannabis

Conocimientos básicos sobre la planta, sus efectos y los riesgos.

Introducción

El cannabis (cáñamo) se ha utilizado como planta de cultivo durante miles de años, para fabricar cuerdas, tejidos, papel o aceites. La planta tiene además una larga historia de uso medicinal y ritual, por ejemplo en el tratamiento del dolor, la epilepsia o las inflamaciones.
Como sustancia psicoactiva, el uso tradicional se centra en las flores de la planta femenina, el hachís (extractos de resina) elaborado a partir de ellas y los aceites de cannabis. El cannabis es la sustancia ilegal más consumida en todo el mundo, y también en Suiza.

Cifras

Efectos

El tetrahidrocannabinol (THC) se une a los receptores cannabinoides, situados sobre todo en el cerebro. Estos receptores regulan funciones como la memoria, la percepción del tiempo, el hambre, la coordinación y el movimiento, y se ven directamente afectados por el consumo de cannabis.

El cannabis contiene más de 400 componentes. Alrededor de 100 son cannabinoides, responsables de los efectos farmacológicos y psicoactivos. Los cannabinoides son compuestos químicos producidos por la propia planta (fitocannabinoides) o por el organismo humano (endocannabinoides). Actúan a través del sistema endocannabinoide, el propio sistema de señalización del cuerpo, que interviene en la regulación del estado de ánimo, el dolor, el sueño, la función inmunitaria y muchas otras funciones.

Entre los cannabinoides más conocidos e investigados se encuentran:

THC (tetrahidrocannabinol)
Responsable principal de los efectos psicoactivos del cannabis. El THC se une con fuerza a los receptores CB1 del cerebro y produce euforia, alteraciones de la percepción y relajación, pero también puede desencadenar ansiedad o crisis de pánico.

CBN (cannabinol)
El cannabinol (CBN) es ligeramente psicoactivo, pero mucho menos potente que el THC. Se está estudiando por sus posibles propiedades inductoras del sueño y antiinflamatorias. El CBN puede formarse durante el almacenamiento o el calentamiento por la degradación del THC.

CBD (cannabidiol)
No psicoactivo y ya bien investigado. El cannabidiol (CBD) modula el efecto del THC, tiene efectos neuroprotectores y antipsicóticos y se utiliza terapéuticamente para ciertas formas de epilepsia. Es el cannabinoide con mayor base de evidencia clínica y puede atenuar los efectos ansiógenos del THC.

CBG (cannabigerol)
No psicoactivo y considerado precursor de muchos otros cannabinoides: en la planta, tanto el THC como el CBD se forman a partir del cannabigerol (CBG). El CBG es prometedor desde el punto de vista médico, por ejemplo en la investigación de la enfermedad inflamatoria intestinal, el glaucoma y ciertos tipos de cáncer. No obstante, la evidencia clínica en humanos sigue siendo limitada.

Terpenos

Los terpenos son compuestos aromáticos responsables del olor y el sabor característicos del cannabis. Están ampliamente presentes en la naturaleza, por ejemplo en la lavanda, los cítricos o las acículas de pino. En la planta de cannabis ayudan a protegerla de plagas y atraen a los polinizadores. Hasta la fecha se han identificado más de 200 terpenos distintos en el cannabis; su composición varía según la variedad, las condiciones de cultivo y el procesado. Investigaciones recientes apuntan a que los terpenos no solo configuran las características sensoriales, sino que también podrían influir significativamente en los efectos farmacológicos del cannabis, al modular la actividad de los cannabinoides. Aunque la evidencia clínica sigue siendo limitada, el perfil terpénico de un producto se considera cada vez más relevante para la calidad de sus efectos.

Entre los terpenos más habituales del cannabis se encuentran:

Mirceno
El terpeno más común en el cannabis, con un olor terroso y almizclado. Estudios en animales sugieren posibles propiedades analgésicas y antiinflamatorias.

Limoneno
Aporta al cannabis un aroma fresco y cítrico. Se está estudiando por sus posibles propiedades para mejorar el estado de ánimo y por sus efectos antifúngicos y antimicrobianos.

Linalool
Conocido por su presencia en la lavanda, aporta al cannabis una nota floral. Se asocia con propiedades sedantes y ansiolíticas.

Cariofileno (beta-cariofileno)
Tiene un olor especiado y similar a la pimienta. Es el único terpeno que se une directamente a los receptores cannabinoides (CB2) y se está estudiando por sus efectos antiinflamatorios.

La interacción entre los terpenos y los cannabinoides se conoce como efecto entourage: la hipótesis de que los componentes actúan conjuntamente de forma distinta a como lo harían por separado. La evidencia disponible procede sobre todo de estudios en animales y laboratorio; en humanos sigue faltando evidencia clínica.

Flavonoides

Los flavonoides son compuestos vegetales secundarios presentes en casi todas las plantas, desde frutas y verduras hasta el té y el vino tinto. En la planta de cannabis se han identificado hasta la fecha unos 20 flavonoides distintos. Algunos son específicos del cannabis y se denominan canflavinas. Los flavonoides contribuyen al color de la planta y la protegen de la radiación ultravioleta y de los patógenos. Aunque los flavonoides del cannabis están mucho menos investigados que los cannabinoides o los terpenos, hay evidencia creciente de que poseen propiedades antioxidantes, antiinflamatorias y neuroprotectoras y, por tanto, podrían contribuir al perfil global de efectos de la planta. En particular, las canflavinas específicas del cannabis se sitúan cada vez más en el centro de la investigación farmacológica.

Entre los flavonoides más importantes del cannabis se encuentran:

Canflavina A y canflavina B
Hasta la fecha solo se han identificado en la planta de cannabis. Estudios de laboratorio tempranos de los años ochenta sugirieron fuertes propiedades antiinflamatorias. Los estudios clínicos en humanos siguen pendientes.

Quercetina
Uno de los flavonoides más extendidos en el mundo vegetal y también presente en el cannabis. Se está estudiando por sus propiedades antioxidantes y antiinflamatorias.

Apigenina
Conocida por su presencia en la manzanilla. Se estudia en relación con efectos ansiolíticos y sedantes.

Luteolina
Estudiada por sus propiedades neuroprotectoras y antiinflamatorias, aunque la evidencia en humanos sigue siendo limitada.

La investigación sobre los flavonoides en el cannabis se encuentra todavía en sus inicios. La mayoría de los hallazgos provienen de estudios de laboratorio; los datos clínicos son escasos. Además, los métodos clásicos de consumo, como fumar o vaporizar, pueden alterar o degradar los flavonoides por efecto del calor. Swiss Cannabis Research apoya una investigación exhaustiva de todos los componentes de la planta de cannabis para construir un panorama completo y con base científica.

Debido a la compleja composición del cannabis, muchos mecanismos de acción y riesgos aún no se conocen del todo. Por ello, el cannabis sigue utilizándose con cautela en medicina.

Además de la composición del producto y la dosis, los efectos del cannabis dependen en gran medida de factores individuales, el estado mental y físico del momento, el entorno y la forma de consumo.

Efectos psicológicos típicos

Euforia, agudización de los sentidos, intensificación de las emociones, calma, alteración del sentido del espacio y del tiempo.

Efectos físicos típicos

Enrojecimiento ocular, sequedad bucal, cambios en la presión arterial, aumento de la frecuencia cardiaca, relajación muscular, fatiga, aumento del apetito.

Riesgos

Riesgos agudos

Psicológicos

El cannabis puede deteriorar la concentración y la memoria y ralentizar los tiempos de reacción. La alteración de la percepción del espacio y del tiempo puede dar lugar a juicios erróneos y respuestas inadecuadas. Pueden aparecer sobrecarga psicológica, confusión y estados de ansiedad, pánico o delirio. También existe el riesgo de una psicosis aguda inducida por la sustancia.

Físicos

Entre los posibles efectos físicos figuran náuseas, vómitos, problemas circulatorios, hambre excesiva, sensación de frío, fatiga intensa, temblores, trastornos del movimiento y mareo. Dado que la toxicidad de los productos naturales de cannabis es baja, el riesgo de intoxicación grave es bajo. Con los cannabinoides sintéticos, en cambio, ese riesgo es considerablemente mayor.

Riesgos a largo plazo

Psicológicos

Un consumo frecuente de cannabis puede dar lugar a los siguientes síntomas: deterioro de la memoria a corto plazo, pérdida de motivación e interés, reducción de la actividad, alteración de la percepción de la realidad y síntomas psicóticos. Puede desarrollarse una dependencia psicológica. Al interrumpir el consumo de forma brusca pueden aparecer síntomas como aumento de la sudoración, sensaciones de calor y frío, pérdida de apetito, problemas de sueño e irritabilidad. Cuando el cannabis se mezcla con tabaco, también existe riesgo de dependencia de la nicotina. Con la predisposición genética correspondiente, un consumo frecuente de cannabis puede favorecer o acelerar la aparición de una esquizofrenia subyacente.

Físicos

El consumo prolongado, especialmente fumado, incrementa el riesgo de molestias respiratorias como bronquitis o inflamación de la tráquea y los pulmones. El consumo mixto con tabaco añade riesgos específicos del tabaco, como el cáncer de laringe o de pulmón. Dado que el humo del cannabis se inhala con frecuencia más profundamente y se retiene más tiempo en los pulmones que el humo del cigarrillo, en las vías respiratorias entran mayores cantidades de sustancias nocivas, como monóxido de carbono y alquitrán. Actualmente no existe evidencia científica suficiente sobre los riesgos a largo plazo de los líquidos para cigarrillos electrónicos (e-liquids).